Oryza sativa (tal su nombre botánico) empezó a cultivarse en China unos 6.000 años antes de Cristo; hoy existen cerca de 10.000 variedades. Gracias a los árabes el arroz llegó al Mediterráneo, y españoles y portugueses lo trajeron a América. Así se transformó en uno de los alimentos básicos de la humanidad. Es fuente de vitaminas y de minerales; aporta proteínas sin gluten; es fácil de digerir y es un gran cómplice en la cocina: absorbe muy bien los sabores y se adapta a cualquier tipo de receta, dulce o salada
EL POSTRE, DE TAILANDIA
Arroz con leche de coco
Poner en una ollita 250 cc de leche de vaca y diluir en frío en 1 cucharadita de polvo de curry. Llevar la ollita a fuego lento, añadir un trozo de cáscara de limón y dos cucharadas soperas de coco rallado, e infusionar durante unos 20 minutos.
En otra olla poner al fuego otros 500 cc de leche de vaca y 250 cc de leche de coco; cuando esta mezcla hierva, colar la leche infusionada con curry, agregarla a la olla y añadir 100 g de azúcar. Cuando vuelva a romper el hervor, incorporar 100 g de arroz redondo y cocinar a fuego suave durante 45 minutos, removiendo continuamente. No te preocupes si al retirar del fuego todavía queda mucho líquido: el arroz continuará absorbiendo leche mientras se enfría. En temporada se puede acompañar con gajos mango, que le dará una dosis de acidez (ahora, reemplazar por durazno en almíbar)
UN TRUCO
Transformar el almidón en fibra
El arroz blanco tienen mucho almidón, pero no fibra. Si luego de hervirlo (y dejarlo al dente) lo enfriás, el almidón se gelifica y entonces funciona como fibra. Podés usarlo en ensaladas (combinados con verduras variadas y legumbres), o guardarlo en el freezer unos días. La otra buena noticia es que mantendrá su almidón gelificado no sólo si lo comés frío, sino también cuando uses en comidas calientes.
PLATO FUERTE, DE PERÚ
Arroz chaufa (de origen chino)
Cocinar 500 g de arroz en 1 litro de agua durante 15 minutos; apagar el fuego y tapar la olla con un paño; dejar reposar 5 minutos y reservar. Mientras batir 2 huevos, calentar un poquito de aceite de oliva en una sartén, y verterlos allí. Dejar que cuajen y cuando la tortillita está lista, cortarla en tiras; reservar. Por otro lado, picar 1 cebolla colorada, 1 cebolla de verdeo y 1 pimiento rojo, sofreír en 60 ml de aceite; añadir luego 300 g de pechugas de pollo deshuesadas cortadas en cubitos y luego de unos minutos, una cucharada de jengibre fresco rallado. Cuando todo esté bien integrado, agregar a la preparación el arroz y dos cucharadas de salsa de soja. Sofreír todos los ingredientes durante un par de minutos, agregar las tiras de huevo, y un par de cucharadas de caldo de pollo para que no se reseque demasiado. Rectificar la sazón, pero tener en cuenta que la salsa de soja es de por sí salada.
ENTRADA "A LA JAPONESA"
Ensalada con tofu
Enjuagar 300 g de arroz basmati un par de veces, para quitarle un poco del almidón, y cocinar; cuando esté "al dente", colar el líquido si sobró, separar los granos con un tenedor y dejar enfriar. Mientras tanto mezclar en un bol 20 g de jengibre fresco pelado y rallado, 60 ml de jugo de limón, 40 ml de salsa de soja, 30 ml de aceite de sésamo y dos cucharadas de agua. Con esta mezcla, marinar 450 g de tofu cortado en dados durante 20 minutos. Aparte, cocinar (idealmente, al vapor; si no, en abundante agua hirviendo) 700 g de flores de brócoli hasta que queden tiernas, pero crujientes. Pasarlas por agua helada para detener la cocción, colocarlas en una fuente y dejar enfriar. Para armar la ensalada, poner en una fuente el arroz, y añadir las flores de brócoli junto con el tofu y su marinada. Mezclar con cuidado, para no dañar el brócoli, y espolvorear por encima con cilantro fresco picado y 30 g de pistachos pelados (pueden reemplazarse por nueces o por castañas de caju tostadas).